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DICIEMBRE

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Batalla de junín (6 de agosto de 1824)

Por Vicente Pascual Suàrez de Figueroa, Presidente del IRHCIS y Vice-Presidente del IEGEHR descendiente de los Fundadores de Dolores y sobrino chozno del prócer.


La Batalla de Junìn se librò el 6 de Agosto de 1824 en las pampas cercanas al Lago Junìn en la parte central peruana. Fue el penùltimo importante encuentro armado entre el Ejèrcito Patriota unido y el Ejèrcito Realista Español por la Independencia de la Amèrica del Sur. Por la coaliciòn estaba el General Simòn Bolívar y por España el General Josè de Canterac. Por la Argentina los Granaderos a Caballo con el prestigioso Coronel Isidoro Suàrez al mando de la famosa caballerìa” Hùsares del Perù” quien “contra viento y marea” èste dìa brillò para los anales de la Historia y para los Atlas de Estrategia y Tàctica Militar de unos cuantos paìses del globo. Dijera el Presidente Nicolàs Avellaneda en la repatriación de sus restos: “En la batalla de Junìn apareciò Suàrez como Dessaix en Marengo decidiendo audazmente la victoria” “hèroe digno de imitar por su hombrìa de bien, su sinceridad y coraje”, y asì lo comparò a Suàrez con el General Dessaix de Napoleón, y con las batallas napoleònicas. Junìn fue un encuentro con armas blancas( sables y lanzas) que durò aproximadamente dos horas, y no se usò ningún tipo de pòlvora. Se habìan retirado vencidos del campo de batalla hombres de la talla del Gran General Simòn Bolívar, el General Gran Mariscal Josè de Sucre, el Gran General Inglès Guillermo Miller y otros de gran trayectoria militar. (El General Miller en su libro “Memorias, y lo que nò escribiò San Martín” dadas a conocer póstumamente por su hermano Jhon Miller pasa por alto totalmente la batalla de Junìn y ni la recuerda como si hubiera sufrido una amnesia sùbita justo en ese tramo, justamente una de las batallas màs importantes y decisivas de la Independencia, y lo màs curioso en concomitancia estos escritos con el General San Martín desde Francia, que era su amigo y lo asesoraba, que no era casual ni olvidadizo) , siendo que el resultado favorable de esta batalla daba piè sì o sì al ùltimo y decisivo encuentro para determinar la total emancipación americana, y lo fue en unos meses después de 1824 en Ayacucho, porque estos eran los ùltimos bastiones de sudamèrica que quedaban ocupados por los realistas, pese haberse ganado batallas como Pichincha. Lo concreto fue que la Batalla de Junìn estaba perdida porque estos jefes que nombro al mando de todas las tropas se habìan retirado de la batalla y entregado a los españoles quienes habìan atacado a los bandos patriotas por casi todos los flancos causando 45 muertos y algunos heridos. Pero como todos los españoles del momento al estilo Osorio eran torpes, “el árbol les tapaba el bosque”, no contaron con la inteligencia y audacia del Coronel Suàrez que por lo visto y actuado no les reconociò en ningún momento derrota y estuvo siempre activo para el gran momento emancipador “pese a confusiones de òrdenes y falsas òrdenes que dio el Oficial Ràzuri”, los atacò inteligentemente en forma sorpresiva y audaz a ùltimo momento en un recodo angosto del lago donde èl mismo con càlculos tàcticos los precipitò y dejàndolos pasar de largo logrò por retaguardia alcanzarlos inexorablemente “a deguello” en el lapso de dos horas, no pudiendo los maturrangos azorados reaccionar ni poder dar vuelta cara en ningún momento de la refriega. El enemigo español tuvo 364 (trescientos sesenta y cuatro) efectivos muertos y 100 prisioneros de guerra. En tanto la coalición tuvo 45 (cuarenta y cinco) muertos y 200 heridos, algunos de gravedad como el General Necochea que perdiò un brazo y el Coronel Olavarria con heridas que fueron prisioneros rescatados del campo de batalla sacados de las manos de los españoles en forma heroica por el mismìsimo jefe superior actuante y protagonista principal de la batalla el coronel de caballeria Isidoro Suàrez, quien convirtió la derrota en victoria y asì consagràndose para la posteridad como el hèroe de la jornada en vida y póstumamente considerado como “El Hèroe de Junìn” y de “ Los Libertadores de Amèrica”. El 6 de Agosto del año 1904 “Aniversario de la Batalla” el General Pablo Riccheri le brindò sendos homenajes en la ciudad y Partido que lleva su glorioso nombre convocando a todas las Fuerzas Armadas y vivas de la Repùblica Argentina para recordarlo, y en Dolores lo recuerda el IRHCIS (Instituto de Revisionismo Històrico”Cnel. Isidoro Suàrez) entre tantas proezas militares como el vindicador del pueblo por haber derrotado el 7 de Febrero de 1829 en Las Palmitas al acèrrimo rosista coronel Josè Luis Molina con todos su malones, quien incendiò el pueblo de Dolores Buenos Aires en el año 1821 causando gran humillación a todos sus habitantes por el lapso de ocho años.



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